Metodología de naming estratégico
Sin improvisaciones ni sorpresas.
Trabajo con un método claro y eficaz para crear el nombre adecuado para tu marca, producto o servicio.
¿Por qué es necesaria una metodología en naming?
Porque el naming no solo consiste en crear nombres: es un proceso estratégico en el que identificamos las necesidades de cada proyecto y determinamos qué requisitos debe cumplir el nombre para alcanzar el objetivo propuesto.
Trabajar con metodología significa:
Optimizar tiempos del proyecto para evitar rechazos y retrabajos innecesarios.
Alinear objetivos para asegurar que el nombre responde a la estrategia de la marca.
Fundamentar decisiones para que cada propuesta presentada tenga unos criterios claros de evaluación.
Fase de estrategia: la base de todo el proceso
Es la etapa fundacional del proceso de naming. Aquí definimos la dirección del proyecto, los resultados que queremos conseguir y los criterios que el nombre debe cumplir para funcionar estratégicamente.
Fase de exploración: convertir la estrategia en nombres reales
Una vez aprobada la estrategia, comienzo la exploración creativa en la que transformo los conceptos definidos en la estrategia en nombres reales.
El objetivo de esta fase es generar el mayor volumen posible de alternativas viables, porque en naming la cantidad importa: cuantas más opciones, más probabilidades de dar con el nombre adecuado para tu proyecto.
Fase de evaluación: validar y seleccionar lo mejor
En esta etapa evalúo cada propuesta creada: qué dice, cómo suena y qué trasmite. Solo los nombres que mantienen coherencia con la estrategia y potencial de marca siguen adelante.
El objetivo es crear un documento final de presentación para analizarlo conjuntamente y seleccionar los nombres finalistas que deberán ser enviados a un agente de la Propiedad Industrial para la comprobación registral definitiva.
En resumen, trabajo con un método claro donde cada decisión tiene un porqué y tú formas parte del proceso.